Baquedano y Sierra Gorda: Principales cambios y desafíos en la comuna del Desierto

Emplazada en medio del desierto de Atacama, entre la capital regional y la capital minera del país, se sitúa la comuna de Sierra Gorda, con sus dos localidades, Baquedano y el asentamiento minero que lleva su mismo nombre.

De tradición pampina y ferroviaria, a lo largo de su historia la comuna ha tenido una serie de administraciones municipales, que buscaron mejorar la calidad de vida de sus habitantes y el reconocimiento como eje estratégico para la logística de la industria minera del país.  A casi tres meses de concluir su tercer periodo como alcalde, José Agustín Guerrero Venegas, hizo un balance de la gestión municipal, que lo posicionó durante 12 años como líder de esa comunidad.

Por tres periodos consecutivos, el edil que fue electo por elección popular, imprimió su sello personal en el municipio de la Comuna del Desierto, trabajando codo a codo junto a sus vecinos y vecinas, para ver cumplidos esos objetivos.

¿Cuál fue el principal desafío que enfrentó al asumir su primer periodo como alcalde de Sierra Gorda?

Por una parte está el centralismo que siempre ha castigado a comunidades como la nuestra, que por sus condiciones geográficas y de ruralidad se ven postergadas pese a su importancia para el desarrollo del país. Recordemos que nuestras localidades históricamente han jugado un rol estratégico para la Minería y hemos sido los vecinos quienes hemos salido a pelear por esa reivindicación. Esa misma postergación se tradujo en que, durante años tuvimos que vivir sin agua potable ni luz. Esa fue la principal meta de nuestra administración y que logramos subsanar el año 2014, a través de un trabajo comprometido con la comunidad, las empresas mineras vecinas y las empresas de servicios que tuvieron que hacerse cargo de esta grave falencia.

¿Qué importancia le asigna al trabajo en terreno y el contacto directo con la comunidad para el éxito de una administración municipal?

  Sin duda que estar en sintonía con los vecinos, con sus necesidades y preocupaciones, no olvidar que son ellos quienes depositan su confianza en la administración de turno y que para ellos trabajamos. Eso se ve reflejado en los encuentros de participación ciudadana y también en el apoyo que la comunidad nos brinda, cuando organizamos operativos comunales para la distribución de ayuda social. Nuestro equipo municipal trabaja codo a codo con vecinos voluntarios, lo que nos permite forjar lazos solidarios, transparentar nuestra gestión y hacerlos parte también del gran trabajo que significa sacar adelante un municipio.

¿Cuáles han sido  los principales logros de la administración municipal que actualmente dirige?

  Nuestro foco siempre ha sido mejorar la calidad de vida de la comunidad, esto teniendo en cuenta que el rol del municipio y sus atribuciones son limitadas y muy claras. En ese contexto y como desafío de base, conseguimos implementar la educación media en la Escuela Caracoles de Sierra Gorda, evitando que nuestros jóvenes tuviesen que emprender tempranamente el traslado a otras ciudades para completar su formación académica, o bien viajar diariamente con los riesgos que eso significa. También conseguimos dar vida a una Fundación Cultural para poner en valor nuestro patrimonio y cultura y la creación de la Corporación de Fomento Municipal, entidad que en conjunto con empresas mineras que operan en la comuna, han realizado un trabajo a conciencia  facilitando la reactivación económica de nuestros pequeños y medianos empresarios, sobre todo durante el año pasado, primero con el estallido social y luego con la pandemia que aún nos afecta. En salud nuestro foco se centró en la construcción de un Consultorio General Rural en Sierra Gorda, que dará solución a nuestros vecinos con atenciones médicas de especialidades y una moderna infraestructura, con la que siempre soñamos.

¿Cuáles son los grandes temas pendientes que dejará la actual administración municipal y que le hubiese gustado dejar solucionados?

Nuestra administración tiene claro que queda mucho aún por hacer, concretar proyectos de mayor envergadura en infraestructura para mejorar la vida en la comuna, siempre será un pendiente para cualquier administración, más en esta región en constante crecimiento. Hemos enfrentado el fenómeno de la migración con toda nuestra voluntad y recursos, por ejemplo, pero falta más gestión y disposición del Gobierno en estos temas. Lo mismo para que nuestras necesidades de infraestructura pública sean incluidos en los convenios de programación regional. Por esto trabajamos todos estos años, dando solución a los problemas prioritarios y sentando las bases para que la siguiente administración pueda dar continuidad a ese trabajo, poniendo siempre por delante las necesidades reales de nuestros vecinos, más allá de intereses políticos o personales.